Esta situación viene afectando gravemente las vías de acceso, el tránsito diario y la seguridad de las familias que habitan en la zona. Ante la ausencia de una respuesta oportuna por parte de las autoridades municipales, los vecinos han decidido unirse y trabajar de manera organizada para enfrentar la emergencia.
Con esfuerzo, compromiso y solidaridad, la comunidad viene realizando labores para despejar caminos y reducir los riesgos, demostrando que la unión hace la fuerza. Los pobladores señalan que no basta con pronunciamientos ni fotografías, sino que se requieren acciones concretas y soluciones reales. S
an Miguel actualmente no cuenta con la maquinaria necesaria para atender este tipo de emergencias, lo que ha obligado a la ciudadanía a tomar la iniciativa para resolver los problemas que afectan directamente su bienestar. La comunidad espera que las autoridades tomen conciencia de la situación y brinden el apoyo necesario para prevenir mayores daños y garantizar la seguridad de todos.


