Fue la propia Doris quien denunció que la congresista solo llegaba a Cajamarca para estar con su esposo, Roger, y no para realizar labores de fiscalización.
También es voz popular que ambos habrían procreado un hijo que habría nacido en Estados Unidos. Ya es tiempo de que se sepa la verdad, porque traer un hijo al mundo no es ningún pecado.
Por eso, viajar juntos aunque él sueñe con su esposa tampoco debería considerarse un pecado.
Creemos que, por la dignidad de la mujer, la señora Doris debería decirlo con claridad. El silencio de su esposo respecto a Edith Julón podría pasarle factura en su anhelo de convertirse en diputada.


