La carretera que conduce a Otuzco atraviesa actualmente una situación crítica debido al evidente abandono por parte de las autoridades competentes. El deterioro progresivo de la vía, la falta de mantenimiento preventivo y la ausencia de un plan integral de rehabilitación han convertido este importante tramo en un verdadero riesgo para conductores, transportistas y peatones. Durante la temporada de lluvias, el problema se agrava considerablemente: los enormes baches se llenan de agua y la carretera parece más un lago improvisado que una vía de comunicación.
En varios sectores, el agua estancada cubre completamente los huecos, dificultando la visibilidad y aumentando la probabilidad de accidentes, averías mecánicas y retrasos en el transporte. Esta preocupante realidad no solo se observa en la ruta hacia Otuzco, sino también en distintos puntos de la ciudad de Cajamarca, donde numerosas calles presentan condiciones similares. La falta de infraestructura adecuada, el deficiente sistema de drenaje y la escasa supervisión contribuyen al constante deterioro de las vías.
Es urgente que las autoridades locales y regionales asuman su responsabilidad y prioricen la inversión en infraestructura vial, garantizando carreteras seguras, transitables y en óptimas condiciones para toda la población. La mejora de estas vías no solo favorecería la seguridad, sino también el desarrollo económico, el turismo y la calidad de vida de los ciudadanos.


