SE REPITE RECUERDO VIL DE LOS 80: DÓNDE EL PATRÓN ,EL CAPORAL Y EL LACAYO, OBLIGABAN A CUMPLIR ÓRDENES CON MENTIRAS NI RECLAMOS CAJAMARCA: PRÁCTICAS QUE EVOCAN EL AUTORITARISMO Y VULNERAN LA DIGNIDAD CIUDADANA TAN DIFÍCIL ES RESPONDER CON TÉCNICAS SI EL BYPASS VA O NO VA.
Cajamarca: Resulta profundamente preocupante que, en pleno siglo XXI, se sigan reproduciendo prácticas que recuerdan a los métodos autoritarios de los años 80. Durante la reciente sesión de concejo, Se ha evidenciado la presunta concentración y movilización de personas humildes del sector rural, muchas de las cuales desconocían el verdadero motivo de su convocatoria, siendo inducidas a expresar mensajes previamente elaborados por la jefatura de imagen de la Municipalidad Provincial de Cajamarca.
Este tipo de acciones no solo constituye una forma de manipulación social, sino que representa una humillación al sector campesino, históricamente marginado, al ser instrumentalizado con fines llenas de mentiras , y Tales hechos evocan épocas en las que los terratenientes obligaban a los trabajadores a asistir a actos públicos para escuchar y respaldar, sin cuestionamiento alguno, la voluntad del patrón.
Desde una perspectiva jurídica y ética, resulta inadmisible que se intente legitimar decisiones públicas mediante el uso de “portátiles” o demostraciones artificiales de respaldo ciudadano, en lugar de responder con argumentos técnicos, evidencia documentada y sustento legal, especialmente frente a los serios cuestionamientos existentes en torno al proyecto del bypass. La defensa de un proyecto de inversión pública debe realizarse en el terreno de la técnica, la legalidad y la transparencia, no recurriendo a la presión social ni a la manipulación de poblaciones vulnerables, bajo la falsa premisa de apoyo popular a cambio de beneficios mínimos o promesas sin sustento.
Estas prácticas constituyen una falta de respeto a la ciudadanía cajamarquina y vulneran principios básicos de la administración pública, como la probidad, la participación informada y el respeto a la dignidad humana. Basta ya de improvisaciones y de actuaciones que deterioran la confianza pública. Desde esta tribuna ciudadana, exigimos la intervención del Ministerio Público para que se investiguen estos hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes.
El silencio institucional frente a situaciones de esta naturaleza no solo agrava el problema, sino que lo legitima.


